miércoles, 14 de febrero de 2018

Asambleas Ordinaria y Extraordinaria que tendrán lugar este sábado 17 de febrero

El próximo 17 de febrero celebraremos la Asamblea General Ordinaria de la Federación de este año, así como una Asamblea Extraordinaria para presentar las altas y bajas de socias y una propuesta de cambio de cuotas.

Además, por la tarde tendrá lugar una Jornada de Formación dirigida a familias y AMPA. Durante la mañana se celebrarán las dos asambleas, con una pausa para tomar café. Al finalizar las mismas se ofrecerá un catering en el mismo colegio. Es necesario apuntarse para la comida, para tener un cálculo aproximado de comensales (secretaria@fapacantabria.es o en el teléfono 942 23 94 63).

Os recordamos que la asamblea es el máximo órgano de decisión de la Federación, y por ello es importante vuestra asistencia para poder alcanzar acuerdos y fijar objetivos con la mayor participación posible.

Tras la comida tendrá lugar una Jornada de Formación sobre INTELIGENCIA EMOCIONAL Y TDHA, impartida por el profesor y psicólogo Ramón Soto Borbolla. Esta jornada está abierta a todas las familias de los centros públicos, por lo que os rogamos difundáis la convocatoria. En próximos días os mandaremos por correo electrónico más información sobre los contenidos de la misma y el cartel. Al igual que en anteriores jornadas, intentaremos dar respuesta en alguno de los temas que más os preocupan.

Todo ello tendrá lugar en la sede de FAPA Cantabria, situada en el CEIP Jesús Cancio (C/ Cardenal Herrera Oria, 25. Santander).

IMPORTANTE: Tanto para las asambleas como para la jornada de formación contaremos con servicio de LUDOTECA para facilitar vuestra asistencia. Es necesario que las personas interesadas en utilizar este servicio lo notifiquen en el correo: secretaria@fapacantabria.es o en el teléfono 942 23 94 63.

Comunicado de FAPA Cantabria en relación a la encuesta sobre el calendario escolar


El anuncio por parte de la Consejería de Educación de que va a realizar una encuesta sobre el calendario escolar ha puesto de manifiesto algo que ya era evidente, se trata de un asunto que no se puede dar por zanjado.
Desde FAPA Cantabria consideramos positivo que la Consejería consulte este tema a toda la comunidad educativa, pues es algo que no había hecho hasta ahora. Pero la forma de comunicar esta decisión, con una falta total de claridad respecto a cómo se va a desarrollar la consulta y a qué medidas se van a tomar posteriormente, y el hecho de hacerlo sin contar con las organizaciones del sector educativo, ha vuelto a generar tensiones en una cuestión que debería de tratarse con sosiego.
Además, entre las reacciones a este anuncio se han planteado algunas cuestiones que consideramos incorrectas y vemos necesario aclararlas.
En primer lugar, hay que recordar que la aprobación del calendario escolar compete exclusivamente a la Consejería de Educación, lo mismo que la de los centros de salud compete a la de Sanidad o la de los servicios municipales a sus respectivos ayuntamientos.
Partiendo de esa base, cualquier cambio que se quiera hacer debería de estar basado exclusivamente en mejorar la calidad educativa de nuestros hijos e hijas, y no como parte de una negociación laboral como se ha hecho hasta ahora. Y si se quiere alcanzar un acuerdo unánime al respecto, debería de negociarse con toda la comunidad educativa, y no sólo con una parte de los trabajadores implicados.
Por ello, conviene recalcar que no se puede hablar de que el cambio de calendario obedeciese a cuestiones pedagógicas, pues se llevó a cabo sin presentar unos informes que lo avalasen. O, al menos, esos informes no se han hecho llegar a esta Federación pesé a haberlos solicitado reiteradamente a lo largo de estos casi dos años de implantación (o, más bien, imposición).
También conviene hacer constar que, si bien es cierto que durante el curso pasado el Consejo Escolar de Cantabria hizo un estudio del nuevo calendario y emitió un informe al respecto, en ningún caso se puede considerar que esto supusiese un aval a este cambio. De hecho, hacía constar la carga de deberes y preparación de exámenes que había tenido el alumnado durante los nuevos periodos de descanso, o la descompensación entre los distintos periodos, por poner dos ejemplos.
Dicho informe también reflejaba la posibilidad de contemplar que se variase el número de evaluaciones establecidas, y esto se ha llevado a cabo eliminando la evaluación que hubiese tenido lugar este mes, tomando la decisión nuevamente en un ámbito de negociación laboral en lugar de estudiarse desde un punto de vista pedagógico como hubiese sido oportuno.
Por último, vemos necesario recordar que una medida que sí fue avalada por el Consejo Escolar de Cantabria fue la necesidad de que “el calendario escolar deberá ser acordado con la comunidad educativa y organizarse bajo criterios pedagógicos y de mejora de la calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje”. Dicha medida está recogida en el Acuerdo por la Educación de Cantabria (punto 4.2.1, propuesta E. Página 14) que fue aprobado y firmado por todas las organizaciones que forman parte del Consejo: profesorado, familias, alumnado, administración, centros educativos, municipios, empresariado, sindicatos,...

Santander, a 14 de Febrero de 2018

Descarga del informe sobre el calendario escolar y el Acuerdo para la Educación: http://www.consejoescolardecantabria.es/

Comunicado de FAPA Cantabria en relación al cierre del Colegio Público Simón Cabarga


La semana pasada el Consejo de Gobierno hacía pública la decisión de unificar los colegios Ramón Pelayo, Los Viveros y Simón Cabarga de Santander, lo cual conllevará el cierre de este último. La medida ha sido presentada como una forma de potenciar la educación pública y racionalizar los gastos de mantenimiento y personal.
Desde FAPA Cantabria lamentamos profundamente esta decisión, que no hace sino poner de manifiesto que la única política educativa que han llevando a cabo tanto este gobierno actual como los anteriores es la de reducir los presupuestos dedicados a esta área, sin poner nada de su parte para favorecer la enseñanza pública como la única capaz de garantizar una educación de calidad para todos los niños y niñas.
Sólo así se explica que en una población en la que las plazas en educación concertada superan el 55% del total de las existentes la bajada de matriculación en los centros públicos se “solucione” con el cierre de estos.
Conviene recordar que el origen de los conciertos educativos se produjo ante la necesidad de cubrir la falta de plazas existente en los centros públicos. Sin embargo, esta cuestión ha quedado aparcada por los diferentes gobiernos, que han seguido sosteniendo este sistema bajo la falacia de la “libertad de elección de las familias”. Libertad que los números han demostrado repetidamente que sólo se produce para un sector de la población, pues la inmensa mayoría del alumnado más desfavorecido social y económicamente está en unos centros públicos que cada vez cuentan con menos recursos.
Paradójicamente, ahora vemos como un centro con apenas 30 años de vida va a ser cerrado mientras la educación concertada alcanza los 33 con una excelente salud “gracias” a nuestros gobernantes.
En una población en la que dos tercios de las plazas de centros públicos están situados en el extrarradio, ¿no hubiese sido más apropiado aprovechar esos centros con pocas plazas para potenciar una educación que prestase más atención a la diversidad del alumnado y sus necesidades de forma individualizada? ¿No se podía haber convertido este “problema” en una oportunidad para potencia la educación pública? Lamentablemente vemos que ha primado el interés económico por encima de todo lo demás.
Esperamos que la decisión tomada sea la última en este sentido, pues las familias tenemos claro que no estamos dispuestas a consentir que se siga mermando el sistema de educación pública.
Santander, a 13 de Febrero de 2018